¿Cuáles son nuestras potencialidades y debilidades en esta tarea?
por Mildred Calla Villegas
Hablar de educación se ha convertido en un tema de cotidiano abordaje para todos, sean éstos próximos y ajenos al tema educativo, sin embargo, una cosa es comentar y otra analizar y reflexionar en torno a una problemática tan compleja como es la educativa.
¿qué hemos hecho en estas últimas décadas?, ¿qué tenemos hoy? y ¿qué queremos para el futuro?
Qué hemos hecho
Para algunos nada, ya que la educación ha sido y sigue siendo un instrumento de dominación y de colonización a lo largo de toda nuestra historia. Ella ha manipulado y destruido capacidades de niños y jóvenes, ha impuesto valores y cosmovisiones en función de intereses ajenos o de grupos minoritarios. Para otros, hemos avanzado, y hoy, la educación se desarrolla a partir de nuevos paradigmas metodológicos y epistemológicos. Los maestros están cambiando sus formas de hacer educación, estamos manejando conceptos activos de aprendizaje que facilitan el desarrollo de ciudadanos más críticos y creativos, el sistema educativo nacional tiene una mejor organización y administración.
Es también necesario reconocer que la Reforma Educativa no abordó con real hondura uno de nuestros mayores problemas: "la exclusión y la inequidad" de quienes fueron siempre sometidos, marginados y olvidados. Esta realidad se expresa, en nuestro país, en el NO reconocimiento del otro, del diferente, del ajeno a la cultura dominante. Estos bolivianos son en su mayoría indígenas y pobres, dos características que las más de las veces van unidas y se constituyen en un desafío para el país y el Estado.
Qué tenemos ahora
¿Confusión?, ¿desorientación?, ¿interrogantes más que certezas?, ¿incertidumbres más que esperanzas? No tenemos una ley rectora de lo educativo, construida y consensuada por todos los actores sociales que tienen algo que ver con la educación (maestros, padres de familia, estudiantes, organizaciones sociales, instituciones educativas, Estado).
Un tema fundamental, que debe estar en la mesa de discusión colectiva, es el enfoque educativo indigenista que se le quiere dar a la nueva ley educativa. ¿Esta de por sí será un instrumento efectivo de descolonización? No dudamos de la buena intención del planteamiento, pero nos preguntamos, es ella expresión de la multiculturalidad y la interculturalidad, no será otra vez una "forma encubierta de dominación", ¿podemos hoy los bolivianos desde nuestras diversidades de raza y clase, aceptar una única direccionalidad educativa? ¿Por qué tendríamos que asumirla así?, ¿qué estamos entendiendo por construir y desarrollar en y desde la escuela una sociedad plural, justa e inclusiva?
Qué educación queremos para el futuro
Como se ve, son más las preguntas que las respuestas al abordar el tema educativo. Sin embargo consideramos que éste es, también, un tiempo de esperanza, porque estamos seguros que hay un futuro, quizás difícil de construir, pero posible, y en esta visión no queremos dejar de compartir algunas de nuestras intuiciones educativas.
Creemos en la educación, como uno de los medios para fortalecer nuestras identidades diversas y desde ella permitirnos crecer como hombres y mujeres bolivianos (as) plenos. Hay mucho camino por recorrer, pero éste se hará más llano en la medida en que sepamos dialogar y pensar en voz alta, reconociendo y aceptando la parte de verdad que todos tenemos en esta tarea común de construir una educación propia, equitativa, inclusiva y ética para todos y todas.
¿qué hemos hecho en estas últimas décadas?, ¿qué tenemos hoy? y ¿qué queremos para el futuro?
Qué hemos hecho
Para algunos nada, ya que la educación ha sido y sigue siendo un instrumento de dominación y de colonización a lo largo de toda nuestra historia. Ella ha manipulado y destruido capacidades de niños y jóvenes, ha impuesto valores y cosmovisiones en función de intereses ajenos o de grupos minoritarios. Para otros, hemos avanzado, y hoy, la educación se desarrolla a partir de nuevos paradigmas metodológicos y epistemológicos. Los maestros están cambiando sus formas de hacer educación, estamos manejando conceptos activos de aprendizaje que facilitan el desarrollo de ciudadanos más críticos y creativos, el sistema educativo nacional tiene una mejor organización y administración.
Es también necesario reconocer que la Reforma Educativa no abordó con real hondura uno de nuestros mayores problemas: "la exclusión y la inequidad" de quienes fueron siempre sometidos, marginados y olvidados. Esta realidad se expresa, en nuestro país, en el NO reconocimiento del otro, del diferente, del ajeno a la cultura dominante. Estos bolivianos son en su mayoría indígenas y pobres, dos características que las más de las veces van unidas y se constituyen en un desafío para el país y el Estado.
Qué tenemos ahora
¿Confusión?, ¿desorientación?, ¿interrogantes más que certezas?, ¿incertidumbres más que esperanzas? No tenemos una ley rectora de lo educativo, construida y consensuada por todos los actores sociales que tienen algo que ver con la educación (maestros, padres de familia, estudiantes, organizaciones sociales, instituciones educativas, Estado).
Un tema fundamental, que debe estar en la mesa de discusión colectiva, es el enfoque educativo indigenista que se le quiere dar a la nueva ley educativa. ¿Esta de por sí será un instrumento efectivo de descolonización? No dudamos de la buena intención del planteamiento, pero nos preguntamos, es ella expresión de la multiculturalidad y la interculturalidad, no será otra vez una "forma encubierta de dominación", ¿podemos hoy los bolivianos desde nuestras diversidades de raza y clase, aceptar una única direccionalidad educativa? ¿Por qué tendríamos que asumirla así?, ¿qué estamos entendiendo por construir y desarrollar en y desde la escuela una sociedad plural, justa e inclusiva?
Qué educación queremos para el futuro
Como se ve, son más las preguntas que las respuestas al abordar el tema educativo. Sin embargo consideramos que éste es, también, un tiempo de esperanza, porque estamos seguros que hay un futuro, quizás difícil de construir, pero posible, y en esta visión no queremos dejar de compartir algunas de nuestras intuiciones educativas.
Creemos en la educación, como uno de los medios para fortalecer nuestras identidades diversas y desde ella permitirnos crecer como hombres y mujeres bolivianos (as) plenos. Hay mucho camino por recorrer, pero éste se hará más llano en la medida en que sepamos dialogar y pensar en voz alta, reconociendo y aceptando la parte de verdad que todos tenemos en esta tarea común de construir una educación propia, equitativa, inclusiva y ética para todos y todas.
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